Júzcar, la “Aldea Azul” que fue “Pueblo Pitufo”
En el corazón del Valle del Genal, en plena Serranía de Ronda, un pequeño pueblo andaluz decidió vestirse de azul y cambiar su historia para siempre. Conocido como el “pueblo pitufo”, combina el encanto de la sierra malagueña con un toque mágico y sorprendente, donde cada rincón parece sacado de un cuento.

Júzcar es una escapada perfecta, tanto si viajas en familia, como si ya tienes unos añitos, ya que te permitirá, aunque solo sea por unas horas, volver a tu infancia…

¿Cómo se convirtió Júzcar en un pueblo Pitufo?
El 16 de junio de 2011 se produce en el pueblo el estreno mundial de la película de “los Pitufos”. Bungalow25, una agencia de publicidad madrileña que colaboraba en el lanzamiento de la película con la productora, Sony Pictures Releasing, tiene la idea de pintar de azul todas sus casas incluidas las iglesias y el cementerio, y así recibir el estreno. Todo fue genial, y la fama del pueblo se disparó.

En diciembre de 2011 los juzcareños, en consulta popular, deciden mantener la pintura azul de sus fachadas, al haber encontrado ventajas económicas y lúdicas sobre el tradicional blanco de cal.
Pero surgió un problema: los derechos de autor. la familia de Pierre Culliford ‘Peyo’, creador de los Pitufos, pedía un 12% de los ingresos derivados del turismo y, tras intentar llegar a un acuerdo económico con el Ayuntamiento –fallido–, decidieron prohibir al pueblo el uso del término “pitufo”.

A pesar de todo, Juzcar se supo reinventar. Conservando las paredes de color azul, de “pueblo pitufo” pasó a autodenominarse “aldea azul”.

En 2024, Júzcar ha dicho adiós definitivamente a las pequeñas crituras de Peyo, tras perder la declaración de Primer Pueblo Pitufo del Mundo, por un desacuerdo con los derechos de estos dibujos animados.
Un poco de historia…
Más allá de su reciente fama como Pueblo Pitufo, Júzcar tiene una rica historia.

Los orígenes históricos de Júzcar son, probablemente, anteriores al periodo de dominación musulmana, aunque el pueblo actual es el producto de una agrupación de los distintos núcleos de población dispersos por la zona, que se produjo tras la conquista cristiana.
El monumento más antiguo de Júzcar es su iglesia parroquial de Santa Catalina, del siglo XVI. Pero en esta localidad también se pueden admirar otras construcciones que forman parte de un pasado que debió ser brillante en algunos momentos -como los molinos situados junto al río de Las Zúas-.

Destacar que en Juzcar encontrtamos los restos de la antigua Real Fábrica de Hojalata de San Miguel, primera factoría de este tipo en España, que se inauguró en el siglo XVIII y que estuvo en activo durante buena parte de esa centuria. Bastante alejada del casco urbano, y convertida hoy en Bodega, además de la elaboración de vino se dedican a organizar catas, degustaciones gastronómicas y múltiples eventos.

Júzcar es una localidad muy pequeña y no hay muchas cosas que ver, por lo que podréis visitarla perfectamente en un par de horas.
Ruta de los murales y los grafitis “Pitufos”
Entre lo más destacado que ver en Júzcar, sin duda, están los murales y graffitis que hacen referencia al mundo de los Pitufos. Hubo un total de 14, y Cada uno de ellos tiene un código QR que, tras escanearlo con el teléfono móvil, permite conocer la historia detrás de la escena representada.

Entre todos, quizás el más buscado y fotografiado sea el que representa a Gargamel, el “malo”, junto a su gato Azrael; y, por supuesto, también Papá Pitufo y Pitufina tienen su propio mural.

El conjunto de murales conforma una ruta que permite conocer, al tiempo, la singularidad y el urbanismo de este bonito pueblo serrano.
Miradores de Júzcar
Otra de las cosas que hacer en Júzcar es acercarse a los miradores.

Mientras paseáis por el pueblo azul os iréis encontrando varios miradores, desde los que podréis disfrutar de unas preciosas vistas del pueblo pitufo y de la Serranía de Ronda.

Algunos de los miradores de Júzcar más bonitos son:
El Mirador de San José, situado la calle del mismo nombre, desde donde se obtiene una de las mejores panorámicas del casco urbano de Júzcar;

El Mirador de la Torrichela, en el que se encontraba la figura de Papá Pitufo, y ahora veras unos simpáticos ciervos. Desde el que se puede contemplar buena parte del caserío de Júzcar, pero también del monte en el que se encuentra el pueblo;

El Mirador El Jardón, que, situado al principio de la carretera a Pujerra, junto al parque infantil, nos permite contemplar una bonita vista a la Serranía de Ronda;

El Nacimiento de las Zúas, situado a las afueras del pueblo, desde aquí se puede contemplar el manantial que da origen al río de las Zúas -se accede a él a través del llamado sendero de los molinos-;

Y el Mirador del Molino; situado en una de las calles periféricas del pueblo, muy próximo a la iglesia de Santa Catalina.
Ruta de aventuras por el Pueblo Azul
Quizás, la más trepidante experiencia de aventura en Júzcar sean las tirolinas del circuito de aventuras Sport Mountain: la primera es la del Salto del Villano, de 200 metros de largo; la segunda es la del Salto del Gran Zul, de 150 metros de largo. El precio para ambas es de 15€ y es apta tanto para niños como para adultos.

Este Parque de aventuras al aire libre cuenta también con varios rocódromos y un puente tibetano.
Senderismo en Júzcar
Entre las principales experiencias de aventura en el entorno de Júzcar, está la posibilidad de seguir las diferentes rutas senderistas que se adentran en esta zona de la Serranía de Ronda. Las más atractivas son las de Moclón, la que conduce hacia la Fábrica de Hojalata y la que llega hasta Los Riscos.
También se puede hacer barranquismo en la llamada Sima del Diablo, así como en la zona de Majales.



