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Casa del guardaagujas de Carbajales de Alba

casa del guardaagujas de Carbajales de Alba
casa del guardaagujas de Carbajales de Alba

 Junto a las vías del tren, entre Manzanal del Barco y Carbajales de Alba, permanece una antigua casa ferroviaria que muchos vecinos conocen como la casa del guardaagujas. Trotamundos en Ruta ha visitado y grabado con dron este rincón de la Zamora más desconocida.

En el término municipal de Carbajales de Alba, junto a la histórica línea ferroviaria Zamora-Puebla de Sanabria, permanece un edificio abandonado que todavía conserva parte de la memoria ferroviaria de la provincia.

En el pueblo es conocido como la casa del guardaagujas de Carbajales de Alba.Trotamundos en Ruta ha llegado hasta este lugar para fotografiarlo, documentarlo y grabarlo desde el aire con nuestro dron dentro del proyecto Zamora Desconocida. Pero la investigación nos ha permitido descubrir que su verdadera historia es todavía más interesante.

La casilla de vía nº 5 La documentación ferroviaria identifica este edificio como la casilla de vía nº 5, situada en el punto kilométrico 27,910 de la línea.

Su identificación completa era: Sección 40 – Distrito 22 – Brigada 147.

Todo apunta, por tanto, a que no fue originalmente una casa destinada exclusivamente a un guardaagujas, sino una construcción vinculada al antiguo servicio de Vía y Obras, encargado de conservar y vigilar el ferrocarril.Las brigadas ferroviarias mantenían carriles, traviesas, balasto, terraplenes, desmontes y pequeñas infraestructuras a lo largo de kilómetros de línea. Aquellas tareas eran esenciales. Sin ellas, sencillamente, los trenes no podían circular con seguridad.

Mucho más que un edificio ferroviario Esta casilla también fue un hogar. Aquí vivieron trabajadores del ferrocarril con sus familias y, según la memoria conservada en la zona, todavía viven algunos de aquellos niños que pasaron parte de su infancia entre estas paredes.

Se conoce también la existencia de la última familia que habitó la casa y permanecen descendientes capaces de recordar aquella etapa. Eso convierte al edificio en algo mucho más valioso que una simple ruina.

Hoy vemos ventanas vacías, habitaciones abandonadas y vegetación avanzando alrededor de sus muros. Pero hubo un tiempo en el que aquí se encendía la chimenea, se preparaban comidas y los niños crecían escuchando pasar los trenes a pocos metros de casa.

¿Por qué se conoce como casa del guardaagujas?

La denominación popular ha sobrevivido durante generaciones, aunque técnicamente parece no corresponder con la función original del edificio.

Un guardaagujas trabajaba normalmente junto a cambios de vía, estaciones o bifurcaciones. La casilla nº 5, sin embargo, se encuentra en plena línea general y aproximadamente dos kilómetros antes de las agujas de entrada a la estación de Carbajales.

Por eso resulta más probable que estuviera vinculada al personal encargado del mantenimiento de la vía.

Pero en Trotamundos en Ruta creemos que ambas historias deben conservarse. La documentación nos habla de la casilla de vía nº 5. La memoria del pueblo la recuerda como la casa del guardaagujas. Y las dos forman ya parte de su identidad.

El ferrocarril que cambió la Zamora rural

La línea Zamora-Puebla de Sanabria entró en servicio en 1952 y supuso una auténtica transformación para numerosos pueblos de la provincia.

El tren acercó ciudades, transportó mercancías, permitió desplazarse a trabajadores y abrió al exterior territorios que durante generaciones habían permanecido mucho más aislados. Las estaciones, apeaderos y pequeñas casillas como esta fueron piezas fundamentales de aquella red. Por eso preservar su memoria significa también recordar la importancia que tuvo el ferrocarril en el mundo rural zamorano.

Zamora Desconocida: recuperar antes de olvidar

La casa del guardaagujas de Carbajales es solamente una de nuestras paradas.

Desde Trotamundos en Ruta queremos continuar recorriendo la provincia para localizar, grabar y documentar estaciones, apeaderos, casillas ferroviarias, puentes y otros edificios que fueron fundamentales y que hoy permanecen abandonados, semiderruidos o escondidos entre la vegetación.

Muy pronto seguiremos avanzando por esta misma línea para conocer la estación de Carbajales de Alba y uno de los grandes símbolos ferroviarios de Zamora: el viaducto Martín Gil.

Nuestro objetivo con Zamora Desconocida es sencillo: dejar constancia de estos lugares antes de que el tiempo termine de borrarlos. Porque conservar el patrimonio no siempre significa poder salvar sus paredes.

A veces empieza simplemente por recordar su nombre, descubrir para qué sirvió y contar la historia de las personas que un día le dieron vida.

Y hoy, en el kilómetro 27,910 de la línea Zamora-Puebla de Sanabria, todavía permanece una de esas historias.

La documentación la llama casilla de vía nº 5. Carbajales la recuerda como la casa del guardaagujas.

Nosotros hemos ido hasta allí para que no caiga en el olvido.

Trotamundos en Ruta | Zamora Desconocida

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